Cómo vender una finca rústica y no equivocarse.

Talavera de la Reina (Toledo)

Finca rústica. Pautas a seguir para su venta

Cuando un propietario toma la decisión de vender su finca rústica, lo que tiene que tener muy claro es la razón de esa decisión y, por lo tanto, de qué tiempo dispone para su venta.

Me explico: Si la razón no es económica, podrá poner un precio (como por otra parte se hace casi siempre), comparando la venta de finca rústica mejor pagada de que él tenga constancia.

Pensará, si por esta finca rústica se ha pagado 2 por hectárea, la mía que, además de todo lo que tiene esta finca, tiene un” armario”, voy a pedir 3.

Esto, en la época del boom inmobiliario, a veces salió bien. Pero tenemos que centrarnos en la coyuntura actual. Ahora, no saldría bien. El propietario poco a poco se irá dando cuenta de que va pasando el tiempo y no la vende. En el mejor de los casos le habrán hecho alguna oferta que no ha aceptado por escasa.

Al final, si decide vender, la tendrá que poner a un precio q se ajuste al mercado, que no es ni mucho menos el precio que se barajó con el boom inmobiliario.   Finca rústica

Si la razón es económica, aunque siempre aconsejo ponerse en manos de un profesional (bróker de fincas rústicas), en este caso, mucho más. El propietario debe sincerarse con el profesional y decirle, exactamente, de cuánto tiempo dispone.

Permítanme una anécdota: He conocido a un propietario que teniendo una finca rústica de superficie media, debido a las perspectivas espectaculares de su negocio, pidió un crédito para comprarse otra finca tres veces más grande. Pidió un crédito por la totalidad de la nueva finca, puso la finca rústica pequeña en venta y se embarcó en preparar la finca grande sin escatimar en gastos.

El precio que fijó para la venta de la finca rústica pequeña era alto, pero la finca era bonita, y la verdad es que tuvo bastantes pretendientes. Como las cosas iban bien, no tenía prisa y no quería ajustarse al precio de mercado. Por otro lado, por el mismo motivo, a los intermediarios les ofrecía una comisión más baja de lo que era costumbre. Si querían bien y si no también.

En esto, que la situación empezó a cambiar. La crisis estaba- ya- llamando a la puerta. Se puso en contacto conmigo y me ofreció lo que a todo el mundo. Yo, como profesional serio que soy, le dije con honestidad que, lógicamente, si me viniera un cliente interesado, le enseñaría 1º otras fincas rústicas por las que me pagarían la comisión normal. El tiempo fue pasando y, no sé si por orgullo o vergüenza, no se sinceró con nadie, y nadie le pudo asesorar.

Todavía en los prolegómenos de la crisis, vendí una finca rústica no tan bonita como la suya, ni tan bien ubicada. En otras palabras, si se hubiera sincerado conmigo, y me hubiera ofrecido la comisión normal le hubiera vendido su finca sin ningún problema y a un precio aceptable.

Para no alargarme mucho diré, que para salvar parte de su patrimonio, tuvo que vender las 2 fincas por el mismo importe del crédito que le había concedido el banco para comprar la finca grande, y como además, se había gastado un importe similar al valor de la finca rustica mediana para preparar la finca grande, digamos a todos los efectos, que perdió 2 fincas medianas (el valor de la finca mediana rondaba los 4.000.000 de Euros).

Conclusión: por querer ahorrarse un 1% de comisión (unos 40.000€), perdió 8.000.000 de Euros.

Sin comentarios.

F.G