Talavera de la Reina (Toledo, Castilla la Mancha) En la coyuntura actual, de incertidumbre en todo el mercado financiero, de desconfianza en el sistema, donde cualquier producto financiero está cuestionado (¿quién se atreve a invertir en bolsa en este momento?), sería bueno que cambiáramos el chip y nos planteáramos la posibilidad de invertir en fincas rústicas. Ojo, he dicho fincas rústicas, no urbanas. En campo, en fincas de caza, de recreo, agrícolas..Pero solo con la intención de tener mi dinero seguro. Como refugio e inversión de mi dinero. Sí, he dicho refugio e inversión. Refugio, porque la finca rústica es un bien escaso, es un bien limitado. Es más, es un bien menguante. Con esta fiebre que hemos tenido de la construcción de urbanizaciones, está claro que cada vez hay menos campo. Por lo tanto comprado a buen precio (hay que olvidarse de los precios que se han estado pagando en los últimos 2, 3, 4 años), tienes la seguridad de que tu dinero, como poco, va a subir por encima del 5%. Inversión, porque, a medio plazo (10 años), una finca rústica duplica su valor por muy mal que hayan ido las cosas. Claro está, partiendo de la premisa de que la situación actual no se alargue más allá de 2.013. Si además de lo expuesto, le puedes sacar un rendimiento extra a tu finca ( ingresos por caza, por agricultura, por ganadería..), mejor que mejor. Las fincas rústicas, créanme, son actualmente uno de los productos estrella para invertir. F.G. |